• Nuria Embid

¿Sabes por qué necesitamos experiencias dolorosas para aprender?


Desde que nacemos vivimos situaciones que nos duelen pero no nos enseñan a manejarlas bien sencillamente porque casi nadie sabe cómo hacerlo. Por lo tanto, hemos aprendido a sobrevivir distrayéndonos de nosotros mismos, de nuestro sentir y de nuestra realidad.


¿Cómo nos distraemos?


Creamos "historias" en nuestra mente tratando de hallar afuera las soluciones a nuestros problemas. Estos pensamientos se convierten en un hábito y se afianzan como métodos para poder evadirnos de lo que sentimos. Permíteme que vaya un poco más profundo, aunque lo que voy a decir duela. Esos pensamients que ocupan nuestra mente sin parar sirven para quejarnos, para culpar a los demás de nuestros problemas o, en el mejor de los casos, simplemente para entretenernos. Solemos creer que si el otro cambia o que si los problemas afuera se solucionan, dejaremos de sufrir. Esto es normal. Lo hacemos todos, no te angusties. Son mecanismos que hemos adoptado tratando de sobrevivir en el ámbito emocional.La cuestión es que las dificultades afuera siempre van a existir y te van a hacer sufrir en la medida en la que no resuelvas lo que pasa dentro de ti. Por eso necesitamos experiencias difíciles que incluso nos pongan en situaciones límite. El dolor es tu despertador.


¿Cómo salir de este bucle de sufrimiento?


Dejando de pensar tanto en lo que hacen los demás y mirando lo que te duele a ti. Despertando tus propios recursos para manejar tus emociones y para aprender lo que tienes que aprender. ¿Qué dolor te despiertan las circunstancias actuales? ¿Qué sentido tiene en tu vida lo que está pasando? Sé que estas preguntas no son suficientes. Todavía queda mucho por descubrir y posiblemente no sepas por dónde empezar. Aunque así sea, planteándote estas cuestiones ya estarás poniendo la atención en ti de manera eficaz.En breve comenzaré unas clases online para poder acompañaros en la búsqueda de vuestras respuestas de modo que podáis ir despertando esos recursos internos que durante esta etapa y con las circunstancias que vendrán, van a resultar fundamentales.


Esta situación es la oportunidad para dejar de sobrevivir y comenzar a VIVIR de verdad.

© 2020 Nuria Embid